Tener ilusiones mejora la salud

6 de noviembre de 2018

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Las personas con un proyecto vital claro tienen mayor reserva cognitiva y se cuidan m√°s.

‚ÄúTener un¬†proyecto vital, un¬†objetivo¬†en la vida que trascienda a uno mismo y que reporte¬†satisfacci√≥n¬†al esforzarse en conseguirlo es bueno para el¬†cerebro¬†y para la¬†salud¬†en general‚ÄĚ. As√≠ de contundente se expresa √Ālvaro Pascual-Leone, catedr√°tico de Neurolog√≠a de la escuela m√©dica de Harvard a la vista de los primeros resultados obtenidos por la¬†Barcelona Brain Health Initiative¬†(BBHI), de la que es director cient√≠fico.

La BBHI es un ambicioso proyecto de investigaci√≥n que busca identificar qu√© patrones de actividad cerebral, de forma de vida, de alimentaci√≥n o de comportamiento minimizan el riesgo de desarrollar enfermedades neurol√≥gicas o psiqui√°tricas para despu√©s dise√Īar programas dirigidos a la poblaci√≥n general con las recomendaciones m√°s adecuadas para conservar un cerebro sano.

La preocupaci√≥n social por ¬≠envejecer con el cerebro sano es tal que los investigadores de la BBHI, que hace poco m√°s de un a√Īo aspiraban a reunir 3.000 voluntarios de 40-65 a√Īos para sus trabajos, han podido disponer de m√°s de 4.500 y con una predis¬≠posici√≥n y un grado de impli¬≠caci√≥n tan altos que han optado por ampliar las evaluaciones m√©dicas, psicol√≥gicas y de comportamiento que les realizan para trabajar en su objetivo con mayor profundidad y detalle.

De hecho, la primera fase del proyecto BBHI, dedicada a recabar informaci√≥n sobre siete aspectos que los investigadores consideran que tienen relaci√≥n con la actividad cerebral ‚Äďestado de salud general, nutrici√≥n, sue√Īo, ejercicio f√≠sico, estado de las funciones cognitivas, relaciones sociales y proyecto vital o sentido de la vida‚Äď ya ha arrojado resultados relevantes. ‚ÄúHemos visto que las personas que tienen un proyecto vital bien definido y que se muestran ilusionadas y comprometidas con √©l est√°n mejor a nivel cerebral, tienen menos problemas cognitivos en su vida cotidiana y est√°n m√°s sanos en general, se cuidan m√°s‚ÄĚ, resume Pascual-Leone.

Buscando una raz√≥n de ser y luchando por ella ampl√≠as la capacidad de tu cerebro para afrontar da√Īos –¬†

Enfatiza que se trata un resultado novedoso ‚Äď‚Äútener un prop√≥sito vital da salud‚ÄĚ‚Äď y con implicaciones importantes, porque tambi√©n han constatado con instrumentos cient√≠ficos validados que disponer de proyecto vital aumenta la reserva cognitiva, que es la capacidad cerebral para afrontar los retos, el estr√©s, los da√Īos o las enfermedades. ‚ÄúEsto es relevante y da esperanza, porque significa que, hayas tenido la vida que hayas tenido, nunca es tarde para darte cuenta de que buscando una raz√≥n de ser, poniendo esfuerzo e ilusi√≥n en conseguirlo, puedes aumentar la capacidad de tu cerebro para sobrellevar los avatares de la vida que no se pueden controlar, sea el estr√©s laboral, un infarto, la p√©rdida de un ser querido o las propias enfermedades neurol√≥gicas‚ÄĚ, comenta el director cient√≠fico de la BBHI.

Pero, ¬Ņa qu√© se refieren los cient√≠ficos con tener un proyecto vital? ¬ŅEn qu√© consiste? Pascual-Leone explica que es una aspiraci√≥n, una ilusi√≥n o una raz√≥n de ser trascendente, ‚Äúaquello que a uno le motiva a seguir en la lucha, que le mantiene en marcha‚ÄĚ.

Comenta que para una persona la raz√≥n para levantarse por la ma√Īana pueden ser sus hijos o sus nietos, para otra el trabajo que hace, o un proyecto de voluntariado, o quiz√° la fe que tiene en una religi√≥n… Y a√Īade que este proyecto vital personal tampoco es invariable, en una etapa de la vida puede ser establecer una familia y en otra trabajar como voluntario. ‚ÄúLo que es com√ļn en todos los casos es que no es una realidad ego√≠sta centrada en uno mismo sino que es algo que trasciende al individuo, que implica un esfuerzo y reconforta porque ese esfuerzo por conseguirlo da satisfacci√≥n‚ÄĚ, detalla.

En realidad, el trabajo realizado por el equipo de la BBHI ‚Äďque ha contado con David Bartr√©s-Faz, del Instituto de Neurociencias de la UB, como investigador principal‚Äď, ha evaluado tres dimensiones distintas relacionadas con el sentido de la vida o proyecto vital de las personas: su prop√≥sito en la vida, su sentido de coherencia y su compromiso con la vida.

La primera, el prop√≥sito en la vida (PiL, por sus siglas en ingl√©s), se refiere a las aspiraciones, las metas a largo plazo que motivan el comportamiento de las personas. El SoC (sentido de coherencia, en ingl√©s) tiene que ver con entender la propia vida y c√≥mo encaja √©sta en el mundo. De esta forma, tener un SoC fuerte permite a las personas ver la vida como algo coherente, comprensible, manejable y significativo, les otorga confianza y seguridad para identificar recursos dentro de uno mismo y en el entorno inmediato para enfrentar factores estresantes, y se ha constatado que eso es un recurso promotor de la salud. El tercer componente, el compromiso con la vida (EwL en ingl√©s), es un componente afectivo que eval√ļa cu√°n importante y valiosa cree alguien que es su vida y su grado de satisfacci√≥n, su sensaci√≥n de tener una vida digna de ser vivida.

Los investigadores de la BBHI intentan identificar los patrones de vida clave para un cerebro sano

Tras someter a diversos cuestionarios validados a 1.081 parti¬≠cipantes de la BBHI, los inves¬≠tigadores han concluido que las puntuaciones m√°s altas de PiL y de SoC se correlacionan significativamente con una funci√≥n cog¬≠nitiva (desempe√Īo de tareas intelectuales) m√°s alta de las personas, y tambi√©n con una mayor reserva cognitiva (el colch√≥n de que dispone el cerebro para afrontar los avatares que tenga que enfrentar).

Ahora su objetivo es ver y entender la biología de esos vínculos, observar qué cambia en el cerebro de las personas que disponen de un proyecto vital más claro, cómo son sus patrones de actividad cerebral. Y ya se han puesto a ello.

En esta segunda fase de la BBHI ‚Äďun proyecto promovido por el departamento de investigaci√≥n del Instituto Guttmann y apoyado por la Obra Social La Caixa‚Äď est√°n realizando an√°lisis gen√©ticos, exploraciones m√©dicas, neuropsicol√≥gicas y electroencefalograf√≠a cualitativa de un subgrupo de los participantes en la primera fase. ‚ÄúEstamos explorando su actividad cortical con estimulaci√≥n magn√©tica transcraneal, medimos su reserva cognitiva, exploramos su marcha y su estabilidad, hacemos pruebas de esfuerzo para ver su forma f√≠sica, analizamos sus genes, sangre, sus heces… Y todo gracias al profundo compromiso de estos voluntarios‚ÄĚ, remarca Pascual-Leone. Su aspiraci√≥n es ver y entender c√≥mo trabaja su cerebro, el patr√≥n de actividad cerebral que da lugar a su funcionamiento en la vida cotidiana, para entonces pasar a la tercera fase: desarrollar estrategias, planes de intervenci√≥n para establecer pautas de conducta que den lugar a cambios en las conexiones cerebrales.

‚ÄúPensamos que hay que dise√Īar intervenciones multidimensionales, que para mantener el cerebro sano no se trata de recomendar hacer un poco m√°s de ejercicio o dormir mejor, sino de atender a los siete pilares que vemos que impactan y tocarlos todos: cuidar la salud general controlando por ejemplo las enfermedades coronarias, mejorar la nutrici√≥n, aumentar el ejercicio f√≠sico, pautar la gimnasia cerebral, optimizar las relaciones sociales que la persona tenga, ayudarle a definir y aceptar un proyecto vital…‚ÄĚ, detalla el neur√≥logo.

Tiene claro que la dificultad de esta fase no estriba en dise√Īar esa estrategia multidimensional para cada persona, sino en lograr que esta lo lleve a cabo y de forma ¬≠sostenida en el tiempo. De ah√≠ que entre los objetivos de la BBHI ¬≠figure proporcionar a cada indi¬≠viduo un entrenador de salud ¬≠cerebral, una especie de coach ¬≠basado en tecnolog√≠a que maximice la probabilidad de que siga las recomendaciones que le hagan para que as√≠ modifique sus patrones de conducta en una acci√≥n mantenida en el tiempo.

Los siete pilares para unas neuronas sanas

SALUD.¬†Las dolencias f√≠sicas que sufre cada persona, c√≥mo est√°n tratadas y el grado de cumplimiento de esos tratamientos, o incluso la frecuencia de sus visitas al m√©dico, inciden en el cerebro, seg√ļn los investigadores de la Barcelona Brain Health Initiative.

NUTRICI√ďN.¬†Qu√© se come, cu√°nto se come, el modelo de dieta, el peso, si este se mantiene u oscila con frecuencia importan a la hora de prevenir el deterioro cerebral.

SUE√ĎO.¬†Las horas que una persona duerme, la calidad de su sue√Īo, los ronquidos, si se despierta a menudo… son elementos que los investigadores relacionan con las funciones cognitivas.

EJERCICIO.¬†Para la salud del cerebro cuenta no s√≥lo la condici√≥n f√≠sica o c√≥mo de activa es la persona, sino tambi√©n qu√© tipo de ejercicio hace ‚Äďlo mejor es combinar aer√≥bico y anaer√≥bico‚Äď, cu√°ntas veces ‚Äďregularidad y constancia son fundamentales‚Äď o durante cuanto tiempo ‚Äďuna hora y media a la semana ya impacta en las funciones cognitivas‚Äď.

FUNCIONES COGNITIVAS. Los retos mentales que cada cual asume a diario, los problemas y retos que afronta, los problemas de atención o de memoria que presenta en su vida cotidiana resultan claves a la hora de prevenir o frenar el deterioro cerebral.

RELACIONES SOCIALES. Si una persona tiene o no muchos amigos, si dedica más o menos tiempo a sus relaciones sociales, si cuenta o no con una red de apoyo, son factores que influyen en una mayor o menor reserva cognitiva.

PROYECTO VITAL. Tener una razón de ser más allá de uno mismo, una aspiración, esforzarse para intentar conseguirla y encontrar satisfacción en ese esfuerzo también alimentan la capacidad del cerebro para sobrellevar los avatares de la vida y esquivar la enfermedad.

Autor: Mayte Rius
Extraído de www.lavanguardia.com

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