Trauma y Adicción. Profundizar en el proceso psicoterapéutico

24 de enero de 2021

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Cuando una adicción se ha “superado con éxito” en muchas ocasiones sucede que la persona continúa sintiendo un gran mal estar, experimentando sensaciones de indignidad, soledad, abandono, culpa, inseguridades y diferentes síntomas, los cuales, al verse con gran dificultad de gestionar, termina tapando con otras adicciones compensatorias las cuales trata de abordar una a una, entrando en una espiral sin fin.

Estas adicciones en muchas ocasiones son comportamentales: sexo, comida, juego, compras, relaciones codependientes etc. pero siguen causando un gran sufrimiento. Esto se suele achacar a las propias tendencias adictivas, pero es cierto solo en parte. Una de las raíces de este problema reside en el Trauma, por lo que quiero dar unas pequeñas pinceladas sobre qué es y cómo abordarlo.

Llamamos Trauma a las secuelas que deja una situación vivida por la persona como algo que la supera, algo demasiado grande, y vivido en soledad, y que ha desbordado los recursos de su sistema nervioso.

Consideramos la situación traumática de diferente forma según el contexto en el que ha ocurrido:

  • Situación Temprana (el niño no tiene la capacidad de sostener la experiencia)
  • Situación Rápida (inesperada)
  • Situación Intensa (perturbadora)

Es especialmente demoledor para la persona cuando sucede dentro del núcleo familiar y/o si se repiten sucesos a lo largo de la vida, en cuyo caso se denomina Trauma Complejo o Trauma de Desarrollo.

El Trauma de Desarrollo afecta a todas las áreas de la persona, a como se percibe a sí misma, como se relaciona con su mundo interno y como se relaciona con el exterior y, por lo tanto, afecta a todos los niveles: en la pareja, sexualidad, en el ámbito familiar, en la limitación de su creatividad y autoconfianza y siente un gran vacío espiritual.

En la infancia de las personas con problemas de adicción suelen haber muchísimas situaciones de este tipo y suelen tener este tipo de secuelas. Una adicción es de por si un hecho traumático, que afecta profundamente al sistema nervioso, incluso aunque no existieran situaciones traumáticas significativas previas, es de suficiente importancia como para precisar un tratamiento específico en esta área debido a su intensidad, repetición y duración.

El trauma deja una huella en el sistema nervioso central y en el cuerpo, quedando profundamente dañado. El cuerpo de la persona puede quedar en constante sensación de peligro, hipervigilante, reaccionando de forma desmesurada ante situaciones actuales o por el contrario quedando congelado sin poder reaccionar. Acarrea enfermedades psicosomáticas, depresión, ansiedad y todo tipo de achaques.

Otra de las características en las que coinciden trauma y adicción es la disociación. Cuando un hecho traumático ha superado los recursos de la persona, al quedar todas esas memorias, sensaciones y recuerdos almacenados en el cuerpo, la persona se “separa” de su cuerpo, por resultarle demasiado incómodo “habitarlo”, pero también se separa de su capacidad de tomar las decisiones desde un lugar genuino, de la conexión con su Ser Esencial, de su fuerza, poder personal y de su vitalidad.

Se instala en la mente actuando exclusivamente desde ahí, y ese es uno de los grandes motivos que hace que las personas con adicción tengan esa tendencia tan obsesiva y compulsiva, la disociación y la falta de recursos para abordar el Trauma.

La terapia Psicocorporal aborda el trauma desde la psique y desde el cuerpo al unísono, comprendiendo a la persona desde la unidad que es. Por un lado, la persona puede ir comprendiendo lo que sucede en su interior, abordar las heridas en profundidad, reconocer las distintas “voces internas” que han quedado instaladas en su mente desde la infancia y que le sabotean a día de hoy con relaciones codependientes, problemas sexuales o de distinta índole,  así como trabajar lo que sucede en su sistema nervioso y su cuerpo, y poder así volver a sentirse seguro para habitarlo, reconectar con sus necesidades genuinas y desde ahí, con sus recursos para no tener que depender de adicciones compensatorias.

Si estás interesado/a en abordar el trauma y/o adicciones a través del abordaje psicocorporal, ya sea por una situación personal o porque la sufres indirectamente como familiar, puedes solicitar una entrevista sin compromiso escribiéndonos a info@bioenergeticabcn.com o contactándonos al tel.: +34.685.723.750.

Por: Jade Bort, Psicoterapeuta Bioenergética, especialista en Trauma Complejo, Adicciones y Trastornos de Alimentación.

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2 Comentarios

  1. Lluís Galobart

    Muy interesante el planteamiento. Es muy frecuente encontrar adictos en proceso de recuperación que, aparentemente tienen detenida la adicción que están tratando, pero que no acaban mostrar equilibrio en su vida diària. Se podría decir que siguen sufriendo en abstinencia igual que estando en activo, y, cómo bien apuntas, en su nuevo día a día, desarrollan nuevas conductas adictivas que sustituyen a las detenidas.
    Entiendo la importancia de revisar el trauma profundo, el trauma que marca, ya que , si este permanece latente, no nos permite avanzar en el proceso de sanación, y por lo tanto, nos mantiene en un limbo difícil de sostener.
    Me ha encantado el desarrollo y la explicación y espero, en algún momento, poder compartir contigo al respecto.
    Un abrazo profundo

    Responder
  2. Toni

    Estoy interesado en este tema ya que creo que puede ayudarme

    Responder

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